Más allá de la distopĂa
Rowan March: El Consenso no es una distopĂa tecnolĂłgica al uso: aquĂ, la ciencia y la tecnologĂa no son solo instrumentos de opresiĂłn, sino tambiĂ©n armas para la emancipaciĂłn colectiva. La novela dialoga con la cĂ©lebre sentencia de Ursula K. Le Guin —«Si la ciencia ficciĂłn es la mitologĂa de la tecnologĂa moderna, entonces su mito es trágico»— para trascenderla. Jaime Novo desafĂa ese paradigma y construye un contramito en el que las “tecnologĂas de la soberanĂa” alimentan la semilla de la rebeliĂłn, encarnada en esa máquina humilde y poderosa que es la bicicleta: descentralizada, humana y liberadora.
Un nuevo imaginario sociopolĂtico de la movilidad
La obra supera una carencia habitual del gĂ©nero, que suele tratar los modos de transporte como un simple recurso literario para mover personajes. En El Consenso, la bicicleta es herramienta de rebeliĂłn y sĂmbolo de autonomĂa. Frente al ritmo taquicárdico que la ciudad de Nuvanta impone a la totalidad social, la novela propone una poĂ©tica del desplazamiento lento y consciente. Novo, que se delata a sĂ mismo como un «bicioso» en la minuciosidad tĂ©cnica —casi fetichista— de sus descripciones, retrata con una prosa desenfrenada las evoluciones de la bicicleta en una ciudad en conflicto.
Regalar datos, recortar tu libertad
En Rowan March: El Consenso, la distopĂa llega a travĂ©s de una aceptaciĂłn consciente de tĂ©rminos y condiciones que nadie lee. Una corporaciĂłn llamada Nuvanta, de forma sutil, construye un sistema de control basado en el conocimiento total de nuestra intimidad: cada clic, cada like y cada «acepto las cookies» termina alimentando a una Inteligencia Artificial que ya no solo predice nuestros deseos, sino que los fabrica. Los polĂticos son sustituidos por algoritmos y los ciudadanos terminan siendo seres anestesiados que viven bajo el dictado de un bienestar prefabricado y una vigilancia constante que castiga cualquier atisbo de pensamiento fuera de la norma bajo la excusa de una falsa huella de carbono. Puede que no sea tan distĂłpico.
La hiper conectividad como falsa libertad. La novela plantea una lucha por recuperar la identidad personal y el «yo» real, rompiendo los hilos de una red que nos conoce mejor que nosotros mismos y que ha convertido la totalidad social en un producto gestionado por una IA que no admite disidencias.